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Terapia de láser para la atrofia vaginal

Junto con los bochornos y los desequilibrios hormonales, muchas mujeres menopáusicas tienen que sufrir con una atrofia vaginal
lunes, 14 de agosto de 2017
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(EL UNIVERSAL).- Junto con los bochornos y los desequilibrios hormonales, muchas mujeres menopáusicas tienen que sufrir con una atrofia vaginal; es decir, unas paredes vaginales más delgadas, resecas e inflamadas.

Por obvias razones, la atrofia desencadena una dispareunia, comúnmente conocida como: dolor en el sexo.

La atrofia vaginal sucede porque los niveles de estrógeno están por los suelos. Algunas mujeres la tienen un año después de la menopausia, y otras hasta 10 años después.

Pero casi siempre llega.

Además de convertir el sexo en una mala experiencia, de no tratarse la atrofia vaginal puede causar comezón y ardor. Los lubricantes podrían ayudar un poco, pero primero tiene que tratarse con estrógeno.

Desde cremas, supositorios, anillos y pastillas. Ahora en día hay muchas opciones.

Y además de los métodos tradicionales, ha nacido uno relativamente nuevo que ha llamado la atención: la terapia de láser llamada El Toque de Monalisa (MonaLisa Touch).

Es un tratamiento aprobado por la FDA que trata, tanto la atrofia vaginal, como la incontinencia urinaria que viene con ella.

Durante el tratamiento, se inserta una varita en la vagina donde el láser hace unas heridas minúsculas en las paredes vaginales. Los pinchazos sólo cubren alrededor del 8% de la superficie de la vagina, pero el cuerpo responde con la producción de nuevo colágeno y mejorando la circulación de la sangre.

Esto termina engrosando las paredes vaginales, lo cual, consecuentemente mejora las funciones de la uretra y vejiga.

A comparación de la eliminación de tatuajes con láser, la cual puede ser peligrosa, este tratamiento no duele. Antes que nada, hay menos receptores de dolor dentro de la vagina que en la piel, sin mencionar que los pinchazos no son muy profundos.

La profundidad de la penetración es tan mínima, que no alcanza los receptores de dolor. Por si fuera poco, el tratamiento sólo dura 10 minutos.

Lo único malo es que no debes hacerlo una sola vez. Al menos debes recibir 3 tratamientos, cada 6 semanas. Y todo el proceso debería repetirse cada año, aunque los resultados pueden variar.

Otra cosa que debes considerar es el costo. Varía de entre 500 a 1000 dólares por tratamiento… y todavía no llega a México.

El tratamiento no tiene efectos secundarios, y puede ser una opción para muchas mujeres, aunque de momento sólo de Estados Unidos.

 

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